
Hicimos un pacto.
Cada día tomábamos nuestro aperitivo.
Ni él ni yo éramos de cafeterías. Por tanto hicimos un pacto.
Sobre las once de la mañana, me asomaba al hueco de la escalera y decía:
- Jesús?.
Subía los escalones de tres en tres, sus largas piernas se lo permitían.
No sé si era el hambre o mi llamada lo que le hacía correr de esa manera.
(He calculado que pasamos juntos alrededor de 2000 días. Más o menos).
Pues subía. Allí estaba yo con el dinerito dispuesto para su almuerzo y el mío.
2000 días dije lo mismo:
- Jesús, para ti lo que quieras. Para mí lo que quieras menos, bocadillo de chorizo.
Se iba,
Volvía. Se le oía llegar.
Y de pronto, de cada dependencia salían voces que gritaban:
:_ YAGANE............Bocadillo de chorizo!!!.
2000 días mi almuerzo fue un bocadillo de chorizo.
Jesús se reía. Yo también.
Cada día tomábamos nuestro aperitivo.
Ni él ni yo éramos de cafeterías. Por tanto hicimos un pacto.
Sobre las once de la mañana, me asomaba al hueco de la escalera y decía:
- Jesús?.
Subía los escalones de tres en tres, sus largas piernas se lo permitían.
No sé si era el hambre o mi llamada lo que le hacía correr de esa manera.
(He calculado que pasamos juntos alrededor de 2000 días. Más o menos).
Pues subía. Allí estaba yo con el dinerito dispuesto para su almuerzo y el mío.
2000 días dije lo mismo:
- Jesús, para ti lo que quieras. Para mí lo que quieras menos, bocadillo de chorizo.
Se iba,
Volvía. Se le oía llegar.
Y de pronto, de cada dependencia salían voces que gritaban:
:_ YAGANE............Bocadillo de chorizo!!!.
2000 días mi almuerzo fue un bocadillo de chorizo.
Jesús se reía. Yo también.
















