Yo tuve un tío por parte de mi marido. Era grandísimo, aunque digan que esa expresión no se debe utilizar para las personas. Pues era grandísimo, en todo.
Viajaba en un seat 600, y cuando alguien le veía salir de aquel juguetito era asombroso el disfrutar de la visión.
Pues bien, un día fue en su 600 a la Capital. Y allí en medio de la Gran Vía, descubrió que no habían inventado aún el GPS, e ignoraba qué camino tomar para llegar a su destino.
No lo pensó. Paró y descendió.
Mirando de frente a los malhumorados conductores, gritó:
"¿Pero qué quieren que haga un paleto en la capital?".
Pues bien, hoy yo, me hago la misma pregunta.
"¿Qué hace Yagane aquí de bloguera, si no entiende nada de nada?".
En principio haré lo que haciendo gala de que he sido educada... Saludaré y pediré paciencia a quienes en algún momento se acerquen y lean mis pequeñas "cositas".
Saludos y dejo mi grito de autoayuda: FUERZA Y HONOR.