Un antiguo emperador mantenía entre los miembros de su Corte a un consejero muy desastroso, que siempre fallaba en sus predicciones.
Otro miembro de su Gobierno le preguntó un día: "¿Majestad, por qué mantenéis como consejero a este sujeto?"
El emperador contestó: "Precisamente por eso. Porque siempre se equivoca... Yo me limito simplemente a hacer lo contrario de lo que me dice..."
(Carlos Dómine)
Por esa razón, si yo fuera Presidente del Gobierno de España... siempre contrataría como asesores... a Rajoy y Zapatero...

No hay comentarios:
Publicar un comentario