Al hilo de una conversación reciente, comentaba que me hace gracia cuando algunos creyentes dicen que, precisamente, es una "gracia" concedida por Dios el tener fe o no tenerla...
Eso llevaría a pensar en una discriminación divina hacia algunas personas, a las que Dios no concedería caprichosamente el instrumento se salvación que a otras sí concede...
Como no creo que Dios -si es que existe- discrimine a nadie, no concibo, por tanto, la fe como don divino, sino como un mero instrumento que emplean muchas personas para vencer sus inseguridades... Esto puede ser bueno... o puede ser malo... Dependerá de cómo orientemos nuestras convicciones...
Jesús, por ejemplo, fue el epítome de la fe, y su convicción sembró de bien el mundo...
Los miembros del Santo Oficio también tuvieron una acendrada fe... Pero la misma les llevó por derroteros totalmente opuestos...
(Carlos Dómine)

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