La vida es como un barco velero
Cuando eres feliz, sus velas se hinchan
expandidas, como un alegre corazón
exultante de aire
rebosante como la espuma alegre de una jarra
dorada
que se derrama
sobre los antes secos poros de tu alma
embridando hacia un horizonte sin fin
donde el Sol siempre mira de frente
donde siempre hay una América por descubrir.
Las amarras de tus miedos ya se deshilacharon
y rompiste bravamente contra la ola de tu infelicidad...
Cuando estás triste
las velas lloran su plegada existencia
su nula respiración
su quietud en un mar plano de ilusiones
muerto de oleaje
sumergido de oscuridad.
Está en tus manos navegar
o dejarte llevar por la corriente
enfilar hacia tu destino
o definitivamente
naufragar confusamente enredado
en ese Mar de los Sargazos
que son tus miedos
esos fantasmales barcos
que te robarán todo el aire
todo el viento
(Carlos Dómine)

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